Recuerdo hará para dos años cuando mi función era encargarme de visitar locales para publicitarlos haber cogido en una cafetería un magazín de la ciudad que se encargaba entre otras cosas de ilustrar nuevos negocios en Sevilla y provincia. Puesto que por aquel entonces estaba en busca y captura como un loco de nuevos bares y restaurantes mis ojos se fijaron sobre todo en un pequeño pero sofisticado lugar en la Buhaira, se trataba de
Zarandaja. Me pareció una excelente idea ir a esa zona, tan cargada de sitios para comer y tapear, pero mi principal objetivo era firmar Zarandaja.
Al llegar vi que el exterior no llamaba mucho la atención, unas cuantas sillas y mesas fuera apiladas antes de la hora del almuerzo y poco más, sin embargo al entrar la visión cambia. Estaba decorado en tonos pastel blancos y azulados, con su zona de mesas altas para tapeo informal y mesas bajas en el salón para servicio de comida. Realmente fue fructífera la visita, verdad que costó concienciarlos pero acabaron firmando y se pudo publicitar el local. (no existe mucha información de ellos en internet, sin web, sin página...)

Con el tiempo, y según veía opiniones de usuarios en la web en la que trabajaba no dejaban de salir comentarios positivos, tanto era así que se situó en el primer puesto de locales de la ciudad. Esa fue quizás la razón más poderosa que hizo que reserváramos allí, y así fue, una cena para cuatro en su salón; un sitio que por las noches conviene reservar, lleno de gente, se notaba también que era fin de semana pero quizás con un poco más de espacio mejoraría claramente. Nuestra mesa estaba en una de las esquinas, ya montada; un camarero se nos acercó para preguntarnos por las bebidas y para darnos la carta. Nos dimos cuenta de que la carta era limitada, habían posibilidades de pedir tanto tapa o plato pero nos pareció corta y decidimos por hacernos eco de sus sugerencias:
Salmorejo de remolacha,
Raviolis de cola de toro,
Canelón de puerro y
Revuelto de morcilla. La presentación de los platos es correcta, con pocos detalles pero limpia, estaba todo rico pero no llegaba a las expectativas con las que iba. Se basa en una cocina andaluza pero no tradicional, muy buena materia prima con sus detalles vanguardistas pero no llega al escalón en el que están situados otro locales de Sevilla.

Entre sus virtudes están la preparación, elaboración y mimo en cada plato y la atención de su servicio pero en cambio, y en mi opinión, falla en una carta que no termina de enganchar, se echa de menos algo de cantidad y un precio que podría estar algo más bajo (sin ser caro) por la relación de cantidad y coste, aún así pienso que por unos 12€ puedes volver a casa bien servido. Da la sensación también de que el ruido afecta un poco a la hora de comer, en nuestro caso la cena fui ruidosa, no excesiva pero había que alzar la voz para que nos oyéramos. En una zona en la que hay tanta oferta gastronómica hay detalles que hacen a la gente ir a un sitio u a otro, visitarlo es una buena vara de medir las posibilidades de este local, que realmente tiene mucho más que ofrecer, por supuesto, tras estos dos años ahí siguen al pie del cañón donde otros han cerrado ya por la zona. Ahí va mi promesa de acudir próximamente.
En Avenida de la Buhaira, 14
Tlf: 955 715 744
Más info:
http://www.eltenedor.es/restaurante/zarandaja/15656#onglet-restaurant
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| Revuelto de morcilla |
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| Ravioli de cola de toro |
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