Mostrando entradas con la etiqueta Gastrobar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gastrobar. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Andén 3: Íntimo y personal

A mitad de camino entre la estación de autobuses del Prado de San Sebastián y el nuevo apeadero de San Bernardo se encuentra esta moderna y muy personal "gastro-coctelería", así se autodefinen. Por las vías donde transcurre el tranvía está Andén 3, un nuevo concepto de gastrobar al que se le añade la opción de las copas y cócteles después de la sobremesa. Está claro que su nombre lo adopta de la cercanía con las estaciones.
La gerencia corre a cargo de las mismas personas que llevan el restaurante Arrogui en Dos Hermanas (una magnífica opción si se quiere encontrar algún lugar de celebraciones). Han querido montar su propio negocio de bar y el resultado es más que aceptable.
A decir verdad el lugar es bastante accesible por todo tipo de medios, ya sea por metro, tranvía, autobús o incluso coche, pero le resta puntos estar en una zona tan despoblada, justo en la rotonda de entrada a la Avenida de la Borbolla, donde apenas hay negocios. El sitio es bastante reducido, da la sensación de tranquilidad e intimidad en el interior y eso contrasta con las pocas mesas que se sitúan como veladores.
Entre sus clientes se encuentran trabajadores de la zona, es un sitio exquisito donde poder tapear a gusto y sin ruido, sin nada que os moleste o incordie.
Todo minimalista, con mesas altas y taburetes y varias mesas bajas (lo normal en este tipo de lugares) y una decoración donde destaca el fuerte color rojo.
No admiten reservas, así pues conviene ir con tiempo; no estaría de más con el paso de la temporada abrieran algo más el comedor y ganara en amplitud, sería una muy buena noticia el poder ir en grupo.
De su oferta gastronómica cabe comentar que según el día tienen distintas sugerencias, así van cambiando parte de las tapas con normalidad, pero siempre dejando en carta las especialidades, hay cosas que por derecho son inamovibles.
Ojeando la carta se ve que trabajan sobre todo tapas, muy pero que muy pocos platos, algún que otro postre, carta de vinos y copas o cócteles como he mencionado arriba. Para ser un gastrobar no es caro, sus tapas rondan entre los 3€ y los 3,50€ la mayoría, las hay más caras y más baratas, para gustos, colores, pero se puede comer a buen precio y salir satisfecho.
El servicio es bueno y de calidad, se intuye un trabajo delicado y elaborado tanto en barra, mesa y cocina.
Presa macerada al carbón
No hay gran variedad a la hora de elegir, esa es la verdad,  pero sí que podemos escoger de todo un poco, pedimos para el centro una Presa macerada al carbón, un sabor muy tierno e intenso el de la carne que combinaba a la perfección con los pimientos, quizás se nos hizo algo breve, pero la calidad del acabado era incuestionable.
En medio, llegaron Berenjenas con miel de caña y Tataki de atún rojo, predilecciones nuestras a la hora de visitar bares y que aquí puntuaban alto. Las berenjenas no estaban demasiado fritas y eso hacía que a la hora de apreciar su sabor, éste ganara enteros. Por su parte, el tataki tenía una pinta fabulosa desde su emplatado (en este caso venía en pizarra y no en plato) cuatro cortes gruesos de un atún muy tierno bajo unas gotitas de aceite, sal y una salsa entre soja y teriyaki.
Para lo último dejamos Revuelto de bacalao dorado, tiras de bacalao muy fino al igual que el corte de la patata, tremendo de sabor y que a pesar de su tamaño, engañaba al estómago y un Risotto de presa y manzana, que a pesar de su sugerente nombre fue lo peor del almuerzo y no es que el arroz estuviese pasado o muy caldoso, sino que la combinación del arroz, la carne y sobre todo la acidez de la manzana hacía que el resultado no fuera convincente, y es que en risottos no todas las innovaciones salen bien.
Una cocina y un diseño cuidado y de vanguardia jalonan por este gastrobar, al igual que su oferta de copas en barra, opción perfecta si lo que se quiere es pasar la tarde disfrutando en tranquilidad. Relájate y déjate sorprender por Andén 3.

En C/ Enramadilla, 1, Local 3
Tlf: 954 535 185 (no admiten reservas)
Sitio web: http://www.anden3.es/

Berenjenas con miel de caña
Tataki de atún rojo
Risotto de presa y manzana
Revuelto de bacalao dorado







viernes, 20 de diciembre de 2013

La Chunga: Cocina joven con acierto

Descubrir Ovejas Negras sirve para ver que existen jóvenes emprendedores con gran destreza que se dedican a la gastronomía por pura pasión y no sólo por montar un negocio y llevarlo adelante (que también y con los tiempos que corren más aún). Conozco gente y amistades que tras comer en el local antes citado, quedan realmente impresionados y muy satisfechos y yo, de momento, si bien no lo he pisado aún, tras esas opiniones tengo claro que debo ir allí. Lo que sí puedo decir es que he comido en La Chunga, que se trata de otro local abierto por los mismos dueños que Ovejas Negras, de hecho, alguna de sus creaciones se repiten en ambas cartas. Si Ovejas Negras está en pleno centro turístico, La Chunga es algo más difícil de encontrar, semi-escondida entre árboles en la c/ Arjona, con un diseño de corte minimalista, alguna que otra mesa en la terraza urbana que da a la calle, con un pequeño saloncito que da a la barra y otro más grande en el interior. Eso, la cocina y poco más. Y digo poco más, porque el espacio se hace ridículo en cuanto se llena de gente, que son bastantes veces. Se debería hacer reserva si se van con gente, es verdad que siempre puedes aprovechar algo de sol al mediodía pero en este sitio no está de más hacer una llamada previamente.
Tanto en cocina como sirviendo están unos profesionales jóvenes y eso se nota después en la preparación de platos y su presentación. Vamos por partes.
Hay cosas que se repiten de otros negocios: el coste del servicio de pan, picos y olivas (aquí no llega al euro), los camareros de negro y una carta que va cambiando constantemente con el paso del tiempo, como siempre respetando especialidades de la casa pero generalmente van quitando y poniendo en función de la época. Hay carta de vinos, hay tapas para empezar, otras para compartir, bocatas, panes y postres, apenas platos (es bar más que restaurante) y unos precios que van de entre los apenas 3€ a los 5€. Cierto es que se pueden bajar algo los precios: por el sitio en el que estamos, lo reducido del espacio y por unas tapas que tampoco son excesivas; personalmente pagar 4,5€ o más por una tapa es casi un atraco.
No fuimos a lo caro obviamente sino que tiramos por lo que más gustaba al público (y con razón), sugerencias de carta que están siempre disponibles. Para arrancar nos decantamos por unas Croquetas de setas y trufa con una especie de mayonesa de soja o alioli y cebolla crujiente para untar. Mi veredicto es muy bueno, no sólo las croquetas estaban en su punto y el sabor a setas delicioso sino que además se deshacían en la boca, cual caramelo, además la salsa acompañaba muy bien a la tapa.
Luego llegaron un Pepito de lomo, más vanguardista y no el clásico montado de lomo, éste pareciera más a un bocata veraniego con hojas verdes, tomate y una suave mayonesa, todo ello en pan de chapata tostado, de sabor delicado y fresco. Sin embargo, la joya de la corona se la lleva la Chapapizza de carrillera, queso de cabra y alioli de albahaca de la que tengo que decir que es la mejor tapa que he probado en años y puede que me quede corto. A simple vista puede faltarle una rebanada de pan arriba pero se estropearía el dibujo, la combinación de la carne el queso y el alioli de color verde llamativo es sublime, lástima que no fuera más grande, me consuela que puedo repetir. Tan sólo un pero (porque nada en la vida es perfecto) sobran las patatas paja, nunca en la vida he sido devoto de patatas paja, las únicas que no me dicen nada. Para patatas, pediros por ejemplo las Patatas Bravas que ponen ahí o intenta la Presa ibérica con salsa gaucha, el Wok de verduritas y pato o la Ensalada de queso de cabra y nueces no fallarán.
Es una carta que puede parecer escasa, porque muchas cosas no hay para elegir, llegan a 25 no más, pero lo que hay lo saben aprovechar bastante bien. El diseño de los platos como cualquier establecimiento joven y minimalista no es lo que más se busca en ellos, no hay tanta dibujo ni tanta fantasía como en otros gastrobares como Pangea, Tricota o Tradevo por ejemplo, pero se come muy bien, que es lo que verdaderamente más importa.
Como colofón un postre, recomendación de camareros y de la gente que acude: el Goloso de chocolate, una copa de cristal de las de toda la vida con un fondo de nata (con un sabor de las de copa "Danone"), nueces, taquitos de brownie de chocolate y dulce de leche, perfecto para tomar sólo o compartir, un deleite del que también podéis gozar en Ovejas Negras.
Salimos de La Chunga muy contentos y con la intención de volver con amigos, es un local con aires renovados que de seguro gustará a aquellos que experimenten con la nueva cocina sin importarles si el sitio tienen amplios salones o vistas al río. Yo digo SÍ a la Chunga.

En C/ Arjona, 13
Tlf: 600 341 399
Sitio web: https://www.facebook.com/pages/La-Chunga-Sevilla/278091462291204

Croquetas de setas y trufa
Chapapizza de carrillera, queso de
cabra y alioli de albahaca






Goloso de chocolate
Pepito de lomo La Chunga

jueves, 19 de diciembre de 2013

Messala Gastrobar: Renovación y puesta a punto

En todo el meollo de las compras navideñas nos acercamos a una de las zonas de paso más transitadas de Sevilla; la calle Albareda es como Sierpes o Tetuán pero con bares en vez de tiendas de ropa y complementos. Justo al lado de Zelai abrieron Mariscal Tapas, y no, no es que se mudaran del barrio de Rochelambert, (en otra reseña hablaré de Mariscal) varios socios se unieron y dieron forma a otro concepto pero en el centro de la ciudad. Tras la marcha de uno de ellos han cambiado el nombre a Messala Gastrobar, aunque creo que aún se pueden ver detalles parecidos y semejantes en uno y en otro, su carta ha cambiado aunque el interior poco se ha transformado desde entonces.
La entrada es pequeña, pero el interior es profundo y elegante. Muy bien distribuido entre mesas altas con taburetes a la derecha y mesas bajas a la izquierda, estas últimas reservadas para comidas con más gente.
La cocina de Messala digamos que es de temporada, trabaja con productos del tiempo siempre con una serie de platos y tapas fijas y el resto que van cambiando según el mes. Bajo mi punto de vista, es bueno cambiar pero no que desaparezcan especialidades o cosas representativas de un bar en tan poco tiempo y que no puedas repetir la siguiente vez que se vuelva, eso hace daño a una serie de clientela que busca lo sencillo y lo conocido.
Boquerones al limón
Una carta donde se puede encontrar de todo, no es excesivamente larga pero da su apaño para cualquier comida. Muchas opciones se nos pasaron por la cabeza, al final nos decidimos para empezar por unos Boquerones al limón y un Risotto de boletus. La primera, una opción bastante interesante si lo que quieres es comer sobre seguro, muy ricos los boquerones en su punto justo de fritura, además es uno de sus tapas "estrella" por lo tanto lo encontraréis en su carta, espero que siempre. El risotto fue una recomendación de sus camareros y no pudieron estar más acertados, uno de los mejores risottos que he probado, una delicia de verdad. Si tan bueno fue el principio, lo siguiente hizo que la media bajara sobremanera, es un error pedir sus Minihamburguesas, tanto la de ibérico como la de gambón, el pan era sacado de las cámaras frigoríficas, se caía a trozos nada más morderlo, hacía perder el sabor a la burguer ibérica, la de gambón ni siquiera tenía sabor. Mi recomendación: evitadlas a toda costa. Las Berenjenas con miel y hummus están secas y el hummus no ayuda para nada en cambiarlo, algo que debiera estar más jugoso, termina por estar seco y sin gracia.
Berenjenas con miel y hummus
Por último, Lomo de bacalao confitado y Tataki de presa. Al bacalao le faltaba textura, la salsa no ayudaba, aunque de sabor rico. El tataki, otra sugerencia del servicio, iba acompañado de quicos machacados y guacamole por encima, una mezcla original y sorprendente, de buen sabor pero quedaba demasiado expuesto al sabor y al olor del maíz tostado, quizás con otro fruto seco consiguiera mejor nota (tal vez pistachos o pipas), de todas formas es una tapa a recomendar.
El precio es asequible para los gastrobares que hay en la ciudad, un poco más caro que la medianía pero sin tener que soltar un pastón por comer fuera. El servicio, de negro todos, como es casi costumbre en los locales de Sevilla últimamente, es muy correcto y acierta al recomendar al cliente.
Falta pulir detalles en sus tapas a la hora de combinar sabores; tapas como el solomillo con crema de dátiles o los churros de camarones no los tenían ya en carta y se me quedaron en el tintero, me quedé a medias en Messala, me faltaron detallitos. Para la próxima iré como nuevo, sin tener ninguna sugerencia en mente y por supuesto, ignorando las minihamburguesas.

En C/ Albareda, 22
Tlf: 954 226 852
Sitio web: https://www.facebook.com/pages/Messala-Gastrobar/1434664250091176

Risotto de boletus
Tataki de presa con kikos y guacamole
Lomo de bacalao confitado
Mini burguer de ibérico



domingo, 10 de noviembre de 2013

Lumbreras Tapas

Abierto desde finales de 2010, Lumbreras Tapas está situado, no como podría pensarse en la calle del mismo nombre, sino que hace esquina justo con Santa Clara, en una zona hoy día de reformas donde no proliferan tantos negocios de hostelería. Muy cerquita de él se encuentran Restaurante El Abuelo o Pangea, pero de éste nos ocuparemos en otro episodio.
Es un sitio Lumbreras Tapas pequeño, de pocas mesas y pocos taburetes, un ejemplo de local al que hay que llegar temprano si no llevas hecha la reserva. Dispone de una buena colección de vinos en lo que es una carta apañada, pero no así de comida. Bien es verdad que todas las opciones se pueden pedir como tapa y también como plato pero es, a mi entender, reducida, se queda limitada.
Para los que tengan gustos amplios y exquisitos es un lugar que os sorprenderá y gratamente, se podría decir que su cocina es un compendio de tradición por un lado y de modernidad por otro, un gastrobar que ofrece tapas no vistas en otros bares y que mezclan o fusionan a la maravilla lo dulce con lo salado, lo cítrico con lo amargo,...
La carta, como hemos dicho, ofrece poco pero bonito, nuestra visita fue de 2+2: dos tapas al principio y dos tapas al final, aunque se me quedó la espinita de no haber probado alguno de sus postres, probablemente porque era de noche y en la cena no tengo tanto apetito.
De primeros, un Tataki de pato con chutney de mango y una clásica del lugar, la Ensaladilla de jamón, deliciosos los dos, la combinación de sabores del primero es impresionante y además iba acompañado de brócoli y zanahorias que le daban mejor toque aún y la ensaladilla bastante vistosa y de buen sabor.
De segundos: Costillitas de cerdo con salsa teriyaki y Butifarra de atún con salmorejo, que a pesar de su tamaño llenaban bastante; las costillitas iban sobre un lecho de arroz basmati que al contacto con la salsa explotaba en la boca, y la butifarra de atún, una experiencia única, por su originalidad, presentación y la mezcla de colores y sabores: una delicia.
En cuanto al precio comprobamos varias cosas, por un lado son tapas por encima de la media, cierto que algunas como la de butifarra o la ensaladilla son a 3€ pero muchas de ellas se disparan a los 4,50€ o incluso más y no hablamos de platos, hablamos de tapas, ¡pero qué tapas! son de un muy buen tamaño y te dejan saciado sólo con un par de ellas, y al final en la cuenta no hay añadidos como el IVA o el servicio por persona, así que es tu decisión, la respuesta la tienes tú.
Lumbreras Tapas sí que se puede considerar como un gastrobar, y gastrobar de los buenos. Volveré.

En C/ Santa Clara, 65
Tlf: 660 063 356
Sitio web: https://www.facebook.com/lumbreras.tapas

Butifarra de atún con salmorejo
Ensaladilla de jamón





Costillitas de cerdo con salsa
teriyaki y arroz basmati
Tataki de pato con chutney de mango
y verduritas salteadas

viernes, 25 de octubre de 2013

Los Corales: Vanguardismo del Grupo La Raza

Por el camino que comunica la Plaza de San Francisco y la Plaza del Salvador, 
allí donde los turistas andan ojeando todo lo de su alrededor, existe una esquina que bien podría llamarse "esquina La Raza". Y es que este famosísimo y veterano grupo hostelero tienen abiertos en la confluencia de estas dos plazas emblemáticas nada más y nada menos que tres locales: EntreCárceles, para un tapeo informal y más clásico, Mercaderes, el último en abrir que es un término medio entre el anterior y Los Corales, del cual me ocuparé más abajo, que sirven una comida más vanguardista. A todo esto, sumar sus tres restaurantes: el más conocido en el Parque de María Luisa, la Hostería del Prado y Los Seises.
Caracterizado por el refinamiento desde su primera apertura allá en el año 1932, lo que menos gente sabrá es que el primer restaurante que abrieron llevaba el nombre de "Los Corales", pues bien hace cosas de varios años decidieron recuperar la esencia de aquel restaurante mítico pero en un enclave diferente, y así volvió a nacer este establecimiento, con el mismo nombre pero una cocina diferenciada del resto de locales que regenta el Grupo.
Se basan sobre todo en tapas y raciones, más de lo segundo que de lo primero, con precios que oscilan entre los 10€ del plato/ración y los 3-3,50€ en la tapa. El local es una verdadera maravilla, tanto por fuera como por dentro; quizás se echen en falta mesas bajas para quien quiera una comida más relajada ya que disponen únicamente de mesas blancas pero no excesivamente altas con taburetes. Para mi pareja y para mí no nos pareció un problema.
El encanto del local continúa con su carta, muy accesible para el cliente medio, nada de excentricidades todo lo contrario, combina la cocina de toda la vida con un toque rejuvenecido, es como si viajásemos por el tiempo y la comida de los años 50 volvieran a estar de moda con el pincelada fresca que le dan en cocina.
Fuimos para degustar un menú que combinaban cinco platos de la carta y escogimos tras mucho deliberar: Ensaladilla con lasca de atún, Patatas rotas con ajos tiernos, salmorejo y picadillo de jamón, Croquetas melosas de brandada de bacalao, Taquitos de pollo frito a la manzanilla de Sanlúcar y Dúo de minihamburguesitas de buey con mostaza a la antigua
Lo mejor de entre lo mejor la ensaladilla y las croquetas, la primera está en un podio de honor junto a la que hacen en Mordisco Tapas, tremendamente jugosa con el toque justo de mayonesa y esa lasca de atún apetecible coronándola que dan ganas de acabarse un paquete de picos para acompañarla. Las croquetas melosas eran una bomba suave de sabor y texturas que estallaban maravillosamente en la boca.
El resto correcto, bueno pero no ampliamente destacable. A la vez que el menú, íbamos con la idea de pedir una tapa que tenían en concurso y la verdad es que la elección fue todo un éxito: Presa ibérica con noodles, salsa chimichurri y mojo picón. La conjunción de la carne, la pasta y la salsa era todo un descubrimiento, deberían tenerla en carta sería todo un triunfo.
Nuestro estómago dijo basta como era normal y el postre nos pareció demasiado trago, así que pedimos amablemente al servicio si se podía cambiar tarta por cóctel (que tienen una carta limitada y sencilla pero que para después de una comida como la nuestra venía de lujo) y no pusieron ningún impedimento, al revés.
Nos atendieron muy bien, sin quejas por ninguna parte y nos prepararon una caipirinha en el momento.
Un lugar Los Corales, con muchos puntos positivos, cositas por definir como ampliar algo la carta de tapas y en el mejor de los casos, aumentar el espacio interior (convendría reservar aunque vayan tres personas), pero en definitiva muy acogedor, servicial y donde además se come mejor.

En C/ Álvarez Quintero, 9
Tlf: 954 232 024
Email: reservas@grupolaraza.com

Patatas rotas con ajos tiernos, salmorejo
y picadillo de jamón
Ensaladilla "La Raza" con lasca de atún




Croquetas melosas de brandada de
bacalao
Presa ibérica con noodles, salsa
chimichurri y mojo picón

martes, 15 de octubre de 2013

Gastrobar Al Andalus: creatividad en Triana

Que Triana es uno de los centros gastronómicos y del buen comer en Sevilla nadie lo duda, desde que se cruza su puente y se adivina a lo lejos la capilla de La Estrella hay un sinfín de establecimientos que van desde los tradicionales y negocios familiares, pasando por franquicias pensadas para y por turistas hasta llegar a la cocina moderna.
En este punto me detengo, ya que el lugar del que voy a hablar pertenece a este último ejemplo. Gastrobar Al Andalus es uno de esos casos en donde poder comer a gusto, relajarse y dejarse llevar; se encuentra en una calle paralela a la famosísima San Jacinto, pero el descubrirlo no es tan fácil como parece puesto que está ligeramente escondido. La primera impresión es que se trata de un pequeño lugar, sin veladores, sólo una sala con mesas altas y bajas dependiendo de como vaya a ser nuestra comida, poco decorado pero tranquilo y cálido.
Una de las cosas que más aprecié fue su atento y exquisito servicio, no fue una comida igual a otras, éramos un grupo de ocho personas y estábamos por un cumpleaños y tuvieron el detalle de hacernos muy grata la velada con la aparición de la tarta final. Antes de todo eso, una cocina sencilla y sin demasiadas pretensiones pero de un toque tan atractivo y original que no hay muchos ejemplos parecidos por el barrio.
La carta, que se actualiza periódicamente, es algo parecida a sus vecinos del bar Tribuna, del cual toman la amplia variedad de sus tostas (añado la tosta de bacalao con salmorejo a la derecha) y una muy extensa carta de cervezas internacionales que seguro harán las delicias de los incondicionales de las birras rubias, negras y tostadas.
Una vez han pasado los preliminares, llega la hora de tapear, y aquí el establecimiento también se distancia claramente de lo habitual en Triana: totalmente recomendable su Risotto negro de chipirones y alioli, ya era hora de que el risotto lo mostraran cambiado, no siempre el tan manido risotto de boletus, la aparición del alioli es un triunfo para el paladar. Hay en la cocina de Al Andalus una búsqueda de nuevos sabores, de nuevas sensaciones, siempre con ingredientes de la tierra y de temporada que combinan a la perfección con la pincelada de autor que quieren dar a sus obras como en uno de sus postres estrella: perlas del Guadalquivir con dados de gelatina, canela y pacharán; añadir que el precio no desmerece tampoco a la comida, hablamos de unos 3€ de media, su relación calidad-precio es totalmente aconsejable.
Reseñable es la posibilidad de organizar cócteles de aperitivos para cualquier tipo de evento, una forma singular de conocer las peculiaridades de un bar, pequeño en superficie pero grande en cualidades.

En C/ Vicente Flores Navarro, 18
Tlf: 954 001 202
Risotto negro de chipirones y alioli
Bratwurst con mostaza dulce y col

lunes, 14 de octubre de 2013

Tres14: una perfecta ecuación para el paladar

El fenómeno gastrobar ha significado una pequeña revolución en la gastronomía del país, y en Sevilla no lo ha sido menos. Numerosos restaurantes han renovado su carta y lo que antes eran platos ahora son tapas de diseño, creativas, de autor o como se llamen. También han abierto locales que desde sus inicios se han orientado a hacer este tipo de gastronomía, y otros como el caso que nos ocupa, que gracias a la combinación recogen frutos de aquí y de allá para dar forma a su carta.
Tres14 Bar es el lugar perfecto para las primeras copas de la sobremesa: terracita, sol y la comida hacen el resto. Situado junto a otros locales como Jarisa, Entrebarriles o Gazuza, debajo del puente de San Bernardo, abrió sus puertas Tres14 con una concepción clara: sacar partido de productos y recetas de aquí y darles un toque diferente, así desprendemos de su carta desde embutidos, chacinas y ahumados, pasando por ensaladilla, patatas bravas, tortilla y croquetas de cola de toro, por mencionar algunos ejemplos.
Si bien no acaba aquí, puesto que esa pincelada moderna también la podemos ver en otros platos no tan mediterráneos como el tartar de atún, el rollito de pato al estilo tailandés o el foie micuit.
Realmente se ve variedad, y un precio medio de 3€ compensa bastante a la hora de acudir allí; hay comida para todos los gustos y sabores, vas a encontrar de todo, a un precio asequible y muy sabroso, mención especial a la Tortilla, con un acabado poco hecho que se deshace en la boca y los Huevos Wisconsin, una de sus especialidades con esos pimientos del padrón que están de muerte.
Siempre conviene aprovechar y ver sus últimas adquisiciones, sus sugerencias y la carta de postres. Se renuevan en carta y también en instalaciones, ya que después del verano han vuelto a abrir después de reformas, es suficientemente amplio para quedar con amigos o en familia.
Un bar, de los llamados "multiformato" con capacidad para ir moldeando recetas clásicas y convertirlas en obras Tres14, nunca mejor dicho.

En C/Juan de Mata Carriazo, 6
Tlf: 955 322 748
Sitio web: http://www.tres14bar.es/

Tortilla de patatas
Chicharrón de Cádiz con sal gorda

Huevos Wisconsin

Lagrimitas de pollo con alioli de soja


miércoles, 9 de octubre de 2013

Entredos Gastrobar, un toque latino en la Alfalfa

Mucho se están moviendo los negocios en la zona centro de Sevilla, si en el apartado anterior vimos como Alameda de Hércules estaba aún en plena reestructuración, el caso que hoy nos ocupa, la Alfalfa, también lo está viviendo. En la Plaza de la Pescadería, conviviendo con Al Solito Posto y Los Palillos Sushi bar nos encontramos con Entredos Gastrobar, un espacio moderno donde la cocina latina se mezcla con la tradicional dando como resultado una carta innovadora donde materias primas como la batata, la yuca o el aguacate se mezclan con añadidos como menta o pimienta rosa.
Lo primero que llama la atención el el propio local, amplios ventanales acristalados por fuera que dejan ver un interior con dos plantas: tapeo informal en la baja y velada más tranquila en la superior. A esto hay que añadir algunos toques curiosos y originales como el uso de vinilos como mantel y bajoplato, algo que también se puede ver en La Estraza, en C/Feria.
En un ambiente relajado, en una de sus mesas altas y con hilo musical de fondo (sin que ello interfiriera entre las conversaciones de los comensales) nos sentamos para cenar. A primera vista, su carta es muy reducida, el precio ajustado como en la mayoría de los gastrobares, siempre o casi siempre igual o por encima de los 3€. Nos dejamos aconsejar por el camarero y probamos dos de las especialidades de la casa: Pollo al curry y pastel de yuca y Canelón de berenjena, ternera, bechamel y queso gouda, propuestas que nos gustaron tanto por su concepción, diseño y sabor.
Es posible que si visitáis el lugar, con un par de tapas estéis más que llenos y satisfechos, son tapas de buen tamaño y contundentes, como también lo fue nuestra segunda elección: un Binomio de hamburguesitas de buey, una de las tapas estrella de los gastrobares de toda la ciudad, infinitamente usado y es en este sitio donde más grande te las puedan poner. La hamburguesita es una albóndiga de buey de buen tamaño, acompañada de cheddar y una selección de salsas.
Sin estómago para más me quedó por probar de postre la Copa Baileys, o alguna de sus tartas como la de Oreo; también subrayar la posibilidad de tomar alguna copa o algunos de sus cócteles y aprovechar los veladores que tiene en la misma plaza. En fin, un sitio de nueva cocina, con propuestas diferentes, no lo suficientemente conocido (no lleva ni un año) que tiene como aspectos a mejorar la gama de su carta o como posible solución, ir estrenando nuevas tapas cada cierto tiempo porque la zona, los turistas y la cocina tienen potencial.

En C/ Huelva, 24 (esquina Plaza Pescadería)
Tlf: 955 223 545
Sitio web: facebook.es/entredosgastrobar

vinilo: detalle vintage
Pollo al curry y pastel de yuca
Dúo de hamburguesitas de buey
Canelón de berenjena, ternera a la bechamel
y queso gouda