La gerencia corre a cargo de las mismas personas que llevan el restaurante Arrogui en Dos Hermanas (una magnífica opción si se quiere encontrar algún lugar de celebraciones). Han querido montar su propio negocio de bar y el resultado es más que aceptable.
A decir verdad el lugar es bastante accesible por todo tipo de medios, ya sea por metro, tranvía, autobús o incluso coche, pero le resta puntos estar en una zona tan despoblada, justo en la rotonda de entrada a la Avenida de la Borbolla, donde apenas hay negocios. El sitio es bastante reducido, da la sensación de tranquilidad e intimidad en el interior y eso contrasta con las pocas mesas que se sitúan como veladores.
Entre sus clientes se encuentran trabajadores de la zona, es un sitio exquisito donde poder tapear a gusto y sin ruido, sin nada que os moleste o incordie.
Todo minimalista, con mesas altas y taburetes y varias mesas bajas (lo normal en este tipo de lugares) y una decoración donde destaca el fuerte color rojo.
No admiten reservas, así pues conviene ir con tiempo; no estaría de más con el paso de la temporada abrieran algo más el comedor y ganara en amplitud, sería una muy buena noticia el poder ir en grupo.
De su oferta gastronómica cabe comentar que según el día tienen distintas sugerencias, así van cambiando parte de las tapas con normalidad, pero siempre dejando en carta las especialidades, hay cosas que por derecho son inamovibles.
Ojeando la carta se ve que trabajan sobre todo tapas, muy pero que muy pocos platos, algún que otro postre, carta de vinos y copas o cócteles como he mencionado arriba. Para ser un gastrobar no es caro, sus tapas rondan entre los 3€ y los 3,50€ la mayoría, las hay más caras y más baratas, para gustos, colores, pero se puede comer a buen precio y salir satisfecho.
El servicio es bueno y de calidad, se intuye un trabajo delicado y elaborado tanto en barra, mesa y cocina.
| Presa macerada al carbón |
En medio, llegaron Berenjenas con miel de caña y Tataki de atún rojo, predilecciones nuestras a la hora de visitar bares y que aquí puntuaban alto. Las berenjenas no estaban demasiado fritas y eso hacía que a la hora de apreciar su sabor, éste ganara enteros. Por su parte, el tataki tenía una pinta fabulosa desde su emplatado (en este caso venía en pizarra y no en plato) cuatro cortes gruesos de un atún muy tierno bajo unas gotitas de aceite, sal y una salsa entre soja y teriyaki.
Para lo último dejamos Revuelto de bacalao dorado, tiras de bacalao muy fino al igual que el corte de la patata, tremendo de sabor y que a pesar de su tamaño, engañaba al estómago y un Risotto de presa y manzana, que a pesar de su sugerente nombre fue lo peor del almuerzo y no es que el arroz estuviese pasado o muy caldoso, sino que la combinación del arroz, la carne y sobre todo la acidez de la manzana hacía que el resultado no fuera convincente, y es que en risottos no todas las innovaciones salen bien.
Una cocina y un diseño cuidado y de vanguardia jalonan por este gastrobar, al igual que su oferta de copas en barra, opción perfecta si lo que se quiere es pasar la tarde disfrutando en tranquilidad. Relájate y déjate sorprender por Andén 3.
En C/ Enramadilla, 1, Local 3
Tlf: 954 535 185 (no admiten reservas)
Sitio web: http://www.anden3.es/
| Berenjenas con miel de caña |
| Tataki de atún rojo |
| Risotto de presa y manzana |
| Revuelto de bacalao dorado |
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