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viernes, 3 de enero de 2014

Wok to Walk: Fast food callejero de calidad

Esta vez, sirviendo de precedente como manda este inicio de año, lo abriré con un "post" sobre la franquicia internacional Wok to Walk.
Os preguntaréis porqué si mi blog va dedicado exclusivamente a negocios de Sevilla, la respuesta está en que me apetecía comenzar el año con material nuevo y distinto para ir poco a poco a mi ritmo de subidas regulares. En esta ocasión quería hacer un paréntesis y ocuparme de uno de mis sitios predilectos, sobre todo si lo que quieres es comer en la calle y que no sean bocatas. La pena es que de momento en Sevilla no han abierto, sólo lo han hecho en Barcelona, Madrid, Valencia y Pamplona, esperemos que en el centro, por ser donde más movimiento hay, puedan decantarse por abrir su primer local en el sur.
Lo descubrí en un viaje por Barcelona, y posteriormente tanto en Amsterdam como en Leicester Square de Londres he tenido la suerte de poder repetir. Su fórmula es bien sencilla, tiene las bases en la cocina callejera tailandesa: amplios woks oscuros cocinando a fuego vivo a la vista de todos. Empiezan, aunque suene mal, por los huevos, luego añaden verduras y poco a poco van sumando los ingredientes que nosotros prefiramos: pasta, carne, pescado o frutos secos, todo vale para que tu wok sea diferente los 365 días del año. Hay infinidad de combinaciones posibles, si eres de buen comer te costará escoger, verdaderamente todo está delicioso y si de colofón añades cebolla frita, nada más que decir.
Una comida rápida perfecta y a la vez sana que se desvía de lo que estamos acostumbrados, y todo en tres simples pasos:
1. El primero es elegir una buena base, podemos probar desde fideos finos, udon (más gruesos y que se utilizan en el ramen japonés) o arroz.
2. El relleno, éste va desde ternera, pollo o cerdo, pasando por gamba o calamares hasta llegar a mazorcas de maíz, brocoli, champiñones o tofu, por nombrar varios.
3. Escoge para finalizar tu salsa preferida, las hay desde las más básicas como la teriyaki, (hasta en Sevilla hemos oído hablar de ellas) o la agridulce y otras menos corrientes como la de curry-coco, de ostras o de cacahuetes. Y ojo con el pique de algunas, puede haceros sudar.
El resultado salta a la vista, un olor que invita a devorarlo bien sea dentro del paquete naranja si sales a comer fuera o en plato si es para estar más tranquilo. Debo decir que parecen pequeños al principio, pero una vez se empieza cuesta llegar hasta el final, es bastante comida. Todo por unos 8 o 9€, le puedes incluir bebida, no deja de ser fast-food y es un menú lo que estamos pidiendo, pero en verdad os digo que es una comida diferente, que seguro no enganche a todos porque hay quien no es tan amplio de miras en la gastronomía y yo lo respeto, pero para quien tenga interés, casi seguro que acabará enganchado.
Hay locales que no dejan comer dentro pues no tienen espacio, sólo funcionan como take-away, abajo os dejo muestras de uno, en Barcelona, que sí daba opción a sentarse. Una alternativa barata si viajas fuera y no quieres gastar mucho, saludable y muy rica. Vosotros decidiréis.

Sitio web: http://www.woktowalk.com/homepage/





sábado, 21 de diciembre de 2013

Cervecería El Faro: La mesa y mantel de siempre en Palmete

Hoy toca alejarnos del centro, del bullicio de los fines de semana, las compras, los músicos y artistas callejeros y las copitas de sobremesa en las plazas y veladores.
Nos vamos a San José de Palmete, un barrio más humilde, cerca de naves industriales y donde es más difícil dar con un local con grandes expectativas, sin embargo es posible. Objetivamente no podemos meter en el mismo saco a un local en Plaza del Duque, por ejemplo, que a otro en Palmete, no sería consecuente. Aquí se busca más una clientela familiar, con hijos pequeños y jóvenes, de salidas de fines de semana, no tanto en días entre semana.
Uno de ellos es Cervecería El Faro, un local bastante amplio y de fácil comunicación si se está por la zona y que puede parecer el típico bar de barrio de toda la vida pero nada más lejos de la verdad, estamos ante un sitio moderno para la zona en la que está.
Por partes: tiene a la derecha una zona para tapear libremente y a la izquierda un salón comedor donde hacer una comida más copiosa, tiene bastante espacio dentro para meter a más que suficiente clientela. Su cocina se puede definir como tradicional pero con toques modernos, a decir verdad no llega a ser un gastrobar porque no hay cabida para la fusión y muy poco para la creatividad, pero se nota su empeño por desmarcarse del bar de siempre. Eso sí, no faltan cosas típicas y clásicas (imagen)
es una norma moral de la casa, si se va para tomar un churrasco, un filete de pez espada, un salmorejo o un revuelto, aquí lo encontrarás.
El servicio lo componen varios profesionales tanto en cocina como en barra y sirviendo en mesas, la atención por lo general es buena y cumple. Los precios son ajustados a los márgenes que pueden tener la media de bares en Sevilla, no son precios nada caros y se puede comer bien por un precio asequible, es lógico por otra parte tratándose de la zona pero nunca está de más confirmarlo.
Su carta es equilibrada en todos los aspectos, hay de todo y para todos: aperitivos, entrantes de toda clase, revueltos, marisco, pescados, carnes y variedad de postres. Que se tercia un buen almuerzo...pues mesa y mantel para los clientes. Que salimos en fin de semana y queremos guerra...hay barbacoa esperándonos.
Taleguillas de carne al estilo criollo
Nuestra opción, como casi siempre, fue la del tapeo. Un tapeo que lo calificaría como corriente pero en el que entraba de todo: Crema de salmorejo bicolor, Canutillo de espárragos con jamón, Taleguillas al estilo criollo, Lomo de mero en salsa de langosta, Tosta de foie con jamón y huevo de codorniz y Minihamburguesas de ternera.
De todo eso lo mejor el salmorejo, las taleguillas y la tosta de foie; el salmorejo era un vasito con una suave crema con el punto justo de salado, las taleguillas eran creo una de las sugerencias de carta y realmente estaban muy buenas y la tosta de foie, aunque muy típica tenían un acabado muy conseguido.
De lo demás nada del otro mundo, los espárragos con jamón eran simples, las minihamburguesas aún mas simples todavía (no tenían chicha, aunque el pan no era descongelado, menos mal) y el lomo de mero perdía puntos con la salsa de langosta, a mi parecer le quitaba todo lo bueno del pescado.
Merece la visita por ser un local que no pierde las cosas clásicas y también por querer modernizarse, aunque ese punto no esté del todo definido. Con aspectos a mejorar, no tengo dudas que en El Faro den con la tecla que falta y así poder llegar a más público.
Para los que no los supieran, ya saben que en Palmete sí hay sitios interesantes y donde comer bien.

En C/ Chucena, 44
Tlf: 672 229 113
Sitio web: http://elfarocerveceria.sociosg.com/

Crema de salmorejo bicolor
Minihamburguesas de ternera





jueves, 19 de diciembre de 2013

Messala Gastrobar: Renovación y puesta a punto

En todo el meollo de las compras navideñas nos acercamos a una de las zonas de paso más transitadas de Sevilla; la calle Albareda es como Sierpes o Tetuán pero con bares en vez de tiendas de ropa y complementos. Justo al lado de Zelai abrieron Mariscal Tapas, y no, no es que se mudaran del barrio de Rochelambert, (en otra reseña hablaré de Mariscal) varios socios se unieron y dieron forma a otro concepto pero en el centro de la ciudad. Tras la marcha de uno de ellos han cambiado el nombre a Messala Gastrobar, aunque creo que aún se pueden ver detalles parecidos y semejantes en uno y en otro, su carta ha cambiado aunque el interior poco se ha transformado desde entonces.
La entrada es pequeña, pero el interior es profundo y elegante. Muy bien distribuido entre mesas altas con taburetes a la derecha y mesas bajas a la izquierda, estas últimas reservadas para comidas con más gente.
La cocina de Messala digamos que es de temporada, trabaja con productos del tiempo siempre con una serie de platos y tapas fijas y el resto que van cambiando según el mes. Bajo mi punto de vista, es bueno cambiar pero no que desaparezcan especialidades o cosas representativas de un bar en tan poco tiempo y que no puedas repetir la siguiente vez que se vuelva, eso hace daño a una serie de clientela que busca lo sencillo y lo conocido.
Boquerones al limón
Una carta donde se puede encontrar de todo, no es excesivamente larga pero da su apaño para cualquier comida. Muchas opciones se nos pasaron por la cabeza, al final nos decidimos para empezar por unos Boquerones al limón y un Risotto de boletus. La primera, una opción bastante interesante si lo que quieres es comer sobre seguro, muy ricos los boquerones en su punto justo de fritura, además es uno de sus tapas "estrella" por lo tanto lo encontraréis en su carta, espero que siempre. El risotto fue una recomendación de sus camareros y no pudieron estar más acertados, uno de los mejores risottos que he probado, una delicia de verdad. Si tan bueno fue el principio, lo siguiente hizo que la media bajara sobremanera, es un error pedir sus Minihamburguesas, tanto la de ibérico como la de gambón, el pan era sacado de las cámaras frigoríficas, se caía a trozos nada más morderlo, hacía perder el sabor a la burguer ibérica, la de gambón ni siquiera tenía sabor. Mi recomendación: evitadlas a toda costa. Las Berenjenas con miel y hummus están secas y el hummus no ayuda para nada en cambiarlo, algo que debiera estar más jugoso, termina por estar seco y sin gracia.
Berenjenas con miel y hummus
Por último, Lomo de bacalao confitado y Tataki de presa. Al bacalao le faltaba textura, la salsa no ayudaba, aunque de sabor rico. El tataki, otra sugerencia del servicio, iba acompañado de quicos machacados y guacamole por encima, una mezcla original y sorprendente, de buen sabor pero quedaba demasiado expuesto al sabor y al olor del maíz tostado, quizás con otro fruto seco consiguiera mejor nota (tal vez pistachos o pipas), de todas formas es una tapa a recomendar.
El precio es asequible para los gastrobares que hay en la ciudad, un poco más caro que la medianía pero sin tener que soltar un pastón por comer fuera. El servicio, de negro todos, como es casi costumbre en los locales de Sevilla últimamente, es muy correcto y acierta al recomendar al cliente.
Falta pulir detalles en sus tapas a la hora de combinar sabores; tapas como el solomillo con crema de dátiles o los churros de camarones no los tenían ya en carta y se me quedaron en el tintero, me quedé a medias en Messala, me faltaron detallitos. Para la próxima iré como nuevo, sin tener ninguna sugerencia en mente y por supuesto, ignorando las minihamburguesas.

En C/ Albareda, 22
Tlf: 954 226 852
Sitio web: https://www.facebook.com/pages/Messala-Gastrobar/1434664250091176

Risotto de boletus
Tataki de presa con kikos y guacamole
Lomo de bacalao confitado
Mini burguer de ibérico



martes, 10 de diciembre de 2013

La Basílica: Receta clásica unida a distinción

Si en la anterior publicación ya os comentaba que estaba en una comida de negocios en Pando, en esta nueva reseña, al día siguiente, nuevamente me hallo en otra comida del mismo tipo, ésta quizás un poco más especial si cabe por motivos laborales.
Aparentemente escondido en el parque de la Buhaira detrás del edificio Viapol, se abre un gran centro culinario de la ciudad, el restaurante La Basílica, desconocido todavía por muchos pero que poco a poco va convenciendo al calor de la gente. Las instalaciones son todo un lujo, con la explanada que ofrece los alrededores del parque es un sitio ideal para todo tipo de celebraciones, banquetes, eventos, etc...
Los salones principales son de un perfecto acabado, mantelería y acabados idénticos a su restaurante homólogo Barqueta Sevilla; nos reciben gustosamente a la llegada y lo primero que es de agradecer es el mimo con el que tratan a la clientela, es cierto que a algunos y no pocos precisamente les parecerá una pedantería y que prefieren estar más alejados del servicio y sin distracciones, pero créanme que aquí adquiere una nota positiva el servicio. En nuestra comida, hablaré de lo que realmente se podrá catar un día cualquiera, puesto que ese día ninguno de los comensales eligió sino que fue el chef quien elaboró los "platitos" de los que se componía el menú, así pues en una comida corriente por supuesto que sí elegiremos a nuestra voluntad, pero haré hincapié en lo que verdaderamente nos gustó.

En total fueron cinco platos, pequeños, como los de maridaje, con una presentación estupenda todos ellos, y que fue a mejor con el transcurso de los minutos. De unos aceptables entrantes pasamos a lo fuerte al final con una lubina y una presa que quitaba el sentido.
Siendo justos en todo no es el típico ambiente ni el restaurante al que vamos cada semana o al que solemos ir en domingo. Como es lógico y comprensible y más en estos días, la gente acude a bares y de unos 25€ por menú ni lo pensamos. Pero sobre este precio y siempre que la ocasión lo permita hay unas magníficas oportunidades para poder visitar La Basílica: los menús son una de ellas pero su carta tampoco se queda corta. Es un claro ejemplo de local recomendado para grupos.
Volviendo a su comida, destacaré ese Lomo de lubina con cous-cous sefardí y tartar de langostino y el Taco de presa con parmesano, amén del Yogurt griego con frutos rojos y migas dulces de postre.
Después del banquete no tienes un sabor a frito, a pasado que se te repite todo el día como algunas veces ocurre, no. El sabor que queda es agradable, dulce y salado a la vez, invitándote a venir aquí otro día, sin duda alguna es de las veces que más contento he salido de una comida: reconfortante y satisfecho.
Puestos a escoger un lugar para la comida de Navidad o de empresa, pocos sitios hay que al menos igualen las expectativas que consigue lograr este restaurante.
Amigos de la cocina sana y de calidad, éste es vuestro sitio.

En Avenida de la Buhaira, s/n
Tlf: 954 631 112


Piruleta de presa a la sal con
espárrago verde y parmesano
Sitio web: http://www.labasilicasevilla.com
+ Reserva Online: http://sevilla.restaurantes.com/restaurante/La-Basilica/

Paté casero de ternera y trufa
con frutos rojos

Taco de presa con parmesano
Lomo de lubina, cous cous y
tartar de langostino








viernes, 6 de diciembre de 2013

Pando Cuna: Pleno a la gastronomía andaluza

De los muchos lugares señoriales y tradicionales que aguantan el pulso en Sevilla, sin duda alguna uno de los más apetecibles y recomendables es el restaurante Pando en la calle Cuna, que difiere de su coetáneo en calle San Eloy por el emplazamiento y la decoración y arquitectura que lo acompañan.
Hace años disfruté de un bautizo en el restaurante Pando Centro, pero hasta hace menos de un mes no me había acercado por Pando Cuna, y las diferencias...se notan.
Fue una comida de negocios, en la planta segunda a la que se accede por ascensor (las comodidades de este lugar están a la orden del día) en su zona de restaurante. En su parte baja está el patio con la zona de tapeo informal; recordar que estamos en un edificio histórico de tres plantas situado junto al Palacio de Lebrija y en pleno centro de la ciudad.
Al llegar a la planta restaurante nos atiene el maitre, llegábamos con reserva y el trato fue exquisito. Es un sitio ideal si lo que quiere o pretende es celebrar algún acontecimiento, incluso para comidas de empresa ofrecen unos menús bastante apetecibles.
Al sentarnos y observar la carta me llama la atención que también podemos tapear, y no son precios que difieran del resto de bares o gastrobares, no, estamos hablando que por una tapa no van a ser más de 4€, que sabiendo el sitio en el que estamos no es para nada una mala opción, tapas a su vez, generosas como el Paté casero de ave que probé de primero. Sinceramente puede engañar por fuera y eso hará que desechemos la posibilidad de tapear en Pando Cuna, pero haremos mal, porque si bien no es una carta muy variada ofrece de todo y para todos (Lasaña de cola de toro, Torrija de berenjenas con queso de cabra o Flores de alcachofa con langostinos, entre otros ejemplos)
Junto a los primeros y al servicio de pan y olivas nos pusieron un cuenco con Patatas chips, pero con la
peculiaridad de que estaban "sazonadas" con canela y anís machacado, lo que hacía de su sabor todo un descubrimiento, una forma muy original de cambiar lo tradicional y no caer en el intento.
Los otros comensales que me acompañaban optaron por un clásico Salmorejo cremoso, y una formidable Ensalada de aguacates con bacalao y vinagreta de naranja, toda una experiencia en el paladar, se deshacía en la boca como si fuese caramelo, mezcla de sabores que realmente te conquista desde el primer segundo.
De segundo vinieron Merluza en salsa verde con almejas y un par de Presas ibéricas con boletus, me quedo con la segunda, por su acompañamiento y porque la carne estaba muy jugosa y en su punto. La comida llegó a su fin y sin probar sus postres, que aunque resaltaban sólo por su nombre (Tocino de cielo con sopa de naranja de azahar y granizado de fino) después de semejante banquete no pudimos más.
Precios moderados en cuanto a los platos desde los 12€ y llegando alguno hasta los 20€ según los bolsillos de cada uno. Como opción de tapeo desde luego que gana mucho, quizás se eche en falta más variedad en la carta y espantar fantasmas a los más recelosos de entrar por su puerta, pero eso queda a nivel personal.
La marca e imagen de calidad la tiene, su comida, ahora sé que también.

En C/ Cuna, 5
Tlf: 954 501 070 / 636 972 111
Sitio web: http://www.pandorestaurantes.com

Chips con canela y anís machacado
Foie casero de pato

Ensalada de aguacate con bacalao
macerado y vinagreta de naranja
Presa ibérica de bellota con boletus




sábado, 30 de noviembre de 2013

O'Tapas Albahaca: La prolongación de la gastronomía casera

Parece un clásico en Triana, quizás verdaderamente lo sea, su aspecto por fuera parece no llamar mucho la atención pero los secretos que guarda en su interior bien merecen ser estudiados, hablo de O'Tapas Albahaca, un bar/restaurante señorial de los de antes pero donde su cocina ha experimentado grandes y novedosos cambios con el paso de los años hasta quedarse con una carta que apetece tanto si quieres probar lo de siempre como si necesitas algo nuevo y reconstituyente que te levante el ánimo.
Para quedarse aquí sin duda entrar en su salón, nada de veladores en medio de la calle, es un mundo totalmente diferente. Tienen buen gusto a la hora de mimar cada detalle decorativo, las comidas familiares aquí hacen que sea toda una delicia, si tenéis pensado programar algo por navidades, éste es un muy buen sitio.
En el plano meramente gastronómico, tienen una amplia variedad de tapas, unas treinta o más, todas al mismo precio, no se complican la vida si se trata de una cola de toro, un pisto, un lomo de rosada o salmorejo, todo a 2,90€, nada desdeñable si nos atenemos a los precios hoy día.
Por poner un pero diría que los platos con los que sirven las "tapas" son no grandes, lo siguiente, si estáis en una mesa de dos por favor acabaros lo vuestro antes de que os sirvan algo para compartir o vengan con los segundos, no tendréis espacio ni para la cesta de pan y picos.
Fue una velada en la que pedimos vino dulce de Málaga, que para lo que comimos acompañaba muy bien, entre las numerosas opciones acabamos pidiendo Copa de bacalao dorado, Arroz meloso con venao a la miel, Pechuga de pollo braseada, Chorizo a la brasa con chimichurri, Lomo de rosada a la parrilla y Ñoquis de gorgonzola con anchoa.
Pechuga de pollo braseada al
vino de Málaga
A destacar cuatro de los seis, bastante bien: el bacalao dorado servido cual cóctel de Martini, muy fino y con buen gusto; el arroz con venao estupendo de sabor y con la miel más aún, lástima que de meloso sólo tuviese el nombre, hubiera estado de diez; la pechuga de pollo fantástica, seguro que algunos repetirán este manjar, la salsa que acompaña el pollo de vino de Málaga lo mejoraba todavía más; y los ñoquis con gorgonzola en su punto de cocción y deliciosos gracias a la salsa de queso, pero en el que la anchoa sólo estaba como elemento decorativo, aportaba muy poco de sabor al resultado.
El chorizo y la rosada, las otras dos tapas, aceptables sin más, nada verdaderamente del otro mundo.
A señalar que con los postres te incrementan el precio, son postres caseros eso sí y conocidos por todos pero pienso que con un precio más bajo estaría más y mejor justificado.
Siendo trianero y no haber visitado este lugar hasta hace un mes es para darme una coz, seguro que repito, es más ya se lo he recomendado a gente y con las fechas que se nos vienen es un buen reclamo para no perdérselo.

En C/ Pagés del Corro, 119
Tlf: 954 274 163
Sitio web: http://www.otapasalbahaca.com/

Ñoquis de gorgonzola y anchoa
del Cantábrico
Arroz meloso con venao a la miel
Copa de bacalao dorado




domingo, 27 de octubre de 2013

El Encuentro: Cocina peruana en Sevilla

La cocina peruana se está abriendo paso poco a poco en el mapa culinario andaluz; la llegada de gastrobares y cocina alternativa y de corte vanguardista ha traído más mescolanza en el panorama y ha ayudado a asentarse variados tipos gastronómicos, bastante cercano tenemos la apertura en Sevilla de "Nikkei Bar" (mezcla de cocina peruana y oriental) y hace poco "Nazca", de los propietarios de Dúo Tapas.
Pero antes de que apareciesen, mucho antes ha estado a la cabeza el Restaurante El Encuentro hoy situado en el cruce de la Avenida Ciudad Jardín con Gran Plaza tras su traslado hace poco desde la c/Francisco de Ariño donde han estado todos estos últimos años.
Hablar de la gastronomía del Perú, es hablar de múltiples contrastes, sabores y descubrimientos. Puesto que siempre ha sido una de las zonas con más flujo de culturas se ha empapado de todas y cada una de ellas sin problemas, sin ir más lejos: la inca y la andina, la criolla, la japonesa o la china. Esta mezcla confiere a todo aquel que visite el local la posibilidad de un hallazgo sorprendente, es este punto donde quiero detenerme y explayarme más adelante, de momento centrémonos en el propio establecimiento.
El restaurante, tras su nueva apertura cerca de Gran Plaza, ha ganado en espacio y en vistosidad; antes tenía un pequeño saloncillo dentro que apenas contenía a un grupo grande. Hoy se encuentra mucho más amplio, abierto e ideal para reservas grandes. Lo que ha ganado dentro lo ha perdido fuera, lo que disponen de veladores no son más que dos o tres mesas altas que no recomendaría para estar comiendo, más bien para tomarse una Chicha morada o una Cuzqueña acompañando unas canchas.
¿No habéis entendido lo anterior? Pues os aclaro términos. Lo que encontraréis en su carta no lo conoceréis a no ser de que antes hayáis viajado a Perú o probado sus especialidades, a saber:
- De sus bebidas recomiendo por encima de todas la Chicha morada, en jarra y a un muy buen precio, con un sabor dulce gracias al azúcar y la canela. La Inca Kola, bebida gaseosa de color amarillo, la cerveza Cuzqueña y el cóctel Pisco Sour son otras de las revelaciones de su carta. Recomendables.
- Llegamos a la comida, y es aquí donde el dicho "mejor malo conocido que bueno por conocer" se puede aplicar a algunos de sus platos. No es que la comida no esté buena pero si queremos ser los pioneros de la cocina peruana de la noche a la mañana nos daremos con un canto en los dientes. Entre los platos que pedimos había carne: Anticuchos y Lomo Saltado, lo mejor de la velada, el primero se trataba de dos brochetas de una carne con un sabor parecido al de hígado y el segundo oriundo de la cocina china-cantonesa eran tiras de carne sazonadas y acompañadas de verduritas y arroz. Aceptables.
El problema llegó en los otros dos platos, por un lado el Arroz Chaufa, similar a los wok pero con muy pocos condimentos, sólo acompañaba al arroz algún pedazo de salchicha, dos trozos de tortilla y cebolla picada, se quedaba prácticamente en un plato de arroz sin más, ni la sombra de lo que debe ser.
Y por último el quizás plato estrella de la cocina del Perú, el Cebiche. plato contundente elaborado con pescado crudo (corvina principalmente) marinado o aromatizado en un aliño de limón. De aqui se sacan dos conclusiones nada más dar el primer bocado: demasiado cítrico para la gran mayoría / muy cítrico para el resto y con un gusto a cilantro que mata al resto de sabores; y es una pena porque el pescado, a mi juicio bueno, se acompañaba de trozos de pescado frito, gamba y mejillón pero el fuerte aroma general dejaba en un segundo plano al resto. Con menos jugo de limón y sin cilantro ganaría en satisfacción y más tratándose del plato bandera de la cultura andina.
A los que visiten el restaurante y arriesguen que sea con sus consecuencias, para gusto, colores. Sería mejor no obstante guiarse por lo conocido y una vez hecho el estómago y el paladar, descubrir el resto. El Encuentro ofrece un precio medio bastante bueno y económico, platos en torno a los 6,50€, bebidas importadas a 2€ y postres a 2,50€, con esporádicas actuaciones musicales en vivo y una carta no muy extensa pero sí variada y dispar. Si quieren nuevas sensaciones viajen a Perú en El Encuentro pero ojo con los no familiarizados.

En Avenida Ciudad Jardín, 6
Tlf: 635 035 164
Sitio web: http://restauranteperuanoelencuentro.com/

Anticuchos
Inca Kola

Cebiche
Lomo saltado







viernes, 25 de octubre de 2013

Los Corales: Vanguardismo del Grupo La Raza

Por el camino que comunica la Plaza de San Francisco y la Plaza del Salvador, 
allí donde los turistas andan ojeando todo lo de su alrededor, existe una esquina que bien podría llamarse "esquina La Raza". Y es que este famosísimo y veterano grupo hostelero tienen abiertos en la confluencia de estas dos plazas emblemáticas nada más y nada menos que tres locales: EntreCárceles, para un tapeo informal y más clásico, Mercaderes, el último en abrir que es un término medio entre el anterior y Los Corales, del cual me ocuparé más abajo, que sirven una comida más vanguardista. A todo esto, sumar sus tres restaurantes: el más conocido en el Parque de María Luisa, la Hostería del Prado y Los Seises.
Caracterizado por el refinamiento desde su primera apertura allá en el año 1932, lo que menos gente sabrá es que el primer restaurante que abrieron llevaba el nombre de "Los Corales", pues bien hace cosas de varios años decidieron recuperar la esencia de aquel restaurante mítico pero en un enclave diferente, y así volvió a nacer este establecimiento, con el mismo nombre pero una cocina diferenciada del resto de locales que regenta el Grupo.
Se basan sobre todo en tapas y raciones, más de lo segundo que de lo primero, con precios que oscilan entre los 10€ del plato/ración y los 3-3,50€ en la tapa. El local es una verdadera maravilla, tanto por fuera como por dentro; quizás se echen en falta mesas bajas para quien quiera una comida más relajada ya que disponen únicamente de mesas blancas pero no excesivamente altas con taburetes. Para mi pareja y para mí no nos pareció un problema.
El encanto del local continúa con su carta, muy accesible para el cliente medio, nada de excentricidades todo lo contrario, combina la cocina de toda la vida con un toque rejuvenecido, es como si viajásemos por el tiempo y la comida de los años 50 volvieran a estar de moda con el pincelada fresca que le dan en cocina.
Fuimos para degustar un menú que combinaban cinco platos de la carta y escogimos tras mucho deliberar: Ensaladilla con lasca de atún, Patatas rotas con ajos tiernos, salmorejo y picadillo de jamón, Croquetas melosas de brandada de bacalao, Taquitos de pollo frito a la manzanilla de Sanlúcar y Dúo de minihamburguesitas de buey con mostaza a la antigua
Lo mejor de entre lo mejor la ensaladilla y las croquetas, la primera está en un podio de honor junto a la que hacen en Mordisco Tapas, tremendamente jugosa con el toque justo de mayonesa y esa lasca de atún apetecible coronándola que dan ganas de acabarse un paquete de picos para acompañarla. Las croquetas melosas eran una bomba suave de sabor y texturas que estallaban maravillosamente en la boca.
El resto correcto, bueno pero no ampliamente destacable. A la vez que el menú, íbamos con la idea de pedir una tapa que tenían en concurso y la verdad es que la elección fue todo un éxito: Presa ibérica con noodles, salsa chimichurri y mojo picón. La conjunción de la carne, la pasta y la salsa era todo un descubrimiento, deberían tenerla en carta sería todo un triunfo.
Nuestro estómago dijo basta como era normal y el postre nos pareció demasiado trago, así que pedimos amablemente al servicio si se podía cambiar tarta por cóctel (que tienen una carta limitada y sencilla pero que para después de una comida como la nuestra venía de lujo) y no pusieron ningún impedimento, al revés.
Nos atendieron muy bien, sin quejas por ninguna parte y nos prepararon una caipirinha en el momento.
Un lugar Los Corales, con muchos puntos positivos, cositas por definir como ampliar algo la carta de tapas y en el mejor de los casos, aumentar el espacio interior (convendría reservar aunque vayan tres personas), pero en definitiva muy acogedor, servicial y donde además se come mejor.

En C/ Álvarez Quintero, 9
Tlf: 954 232 024
Email: reservas@grupolaraza.com

Patatas rotas con ajos tiernos, salmorejo
y picadillo de jamón
Ensaladilla "La Raza" con lasca de atún




Croquetas melosas de brandada de
bacalao
Presa ibérica con noodles, salsa
chimichurri y mojo picón

jueves, 24 de octubre de 2013

Zarandaja: Pequeño gran desconocido

Recuerdo hará para dos años cuando mi función era encargarme de visitar locales para publicitarlos haber cogido en una cafetería un magazín de la ciudad que se encargaba entre otras cosas de  ilustrar nuevos negocios en Sevilla y provincia. Puesto que por aquel entonces estaba en busca y captura como un loco de nuevos bares y restaurantes mis ojos se fijaron sobre todo en un pequeño pero sofisticado lugar en la Buhaira, se trataba de Zarandaja. Me pareció una excelente idea ir a esa zona, tan cargada de sitios para comer y tapear, pero mi principal objetivo era firmar Zarandaja.
Al llegar vi que el exterior no llamaba mucho la atención, unas cuantas sillas y mesas fuera apiladas antes de la hora del almuerzo y poco más, sin embargo al entrar la visión cambia. Estaba decorado en tonos pastel blancos y azulados, con su zona de mesas altas para tapeo informal y mesas bajas en el salón para servicio de comida. Realmente fue fructífera la visita, verdad que costó concienciarlos pero acabaron firmando y se pudo publicitar el local. (no existe mucha información de ellos en internet, sin web, sin página...)
Con el tiempo, y según veía opiniones de usuarios en la web en la que trabajaba no dejaban de salir comentarios positivos, tanto era así que se situó en el primer puesto de locales de la ciudad. Esa fue quizás la razón más poderosa que hizo que reserváramos allí, y así fue, una cena para cuatro en su salón; un sitio que por las noches conviene reservar, lleno de gente, se notaba también que era fin de semana pero quizás con un poco más de espacio mejoraría claramente. Nuestra mesa estaba en una de las esquinas, ya montada; un camarero se nos acercó para preguntarnos por las bebidas y para darnos la carta. Nos dimos cuenta de que la carta era limitada, habían posibilidades de pedir tanto tapa o plato pero nos pareció corta y decidimos por hacernos eco de sus sugerencias: Salmorejo de remolacha, Raviolis de cola de toro, Canelón de puerro y Revuelto de morcilla. La presentación de los platos es correcta, con pocos detalles pero limpia, estaba todo rico pero no llegaba a las expectativas con las que iba. Se basa en una cocina andaluza pero no tradicional, muy buena materia prima con sus detalles vanguardistas pero no llega al escalón en el que están situados otro locales de Sevilla.
Entre sus virtudes están la preparación, elaboración y mimo en cada plato y la atención de su servicio pero en cambio, y en mi opinión, falla en una carta que no termina de enganchar, se echa de menos algo de cantidad y un precio que podría estar algo más bajo (sin ser caro) por la relación de cantidad y coste, aún así pienso que por unos 12€ puedes volver a casa bien servido. Da la sensación también de que el ruido afecta un poco a la hora de comer, en nuestro caso la cena fui ruidosa, no excesiva pero había que alzar la voz para que nos oyéramos. En una zona en la que hay tanta oferta gastronómica hay detalles que hacen a la gente ir a un sitio u a otro, visitarlo es una buena vara de medir las posibilidades de este local, que realmente tiene mucho más que ofrecer, por supuesto, tras estos dos años ahí siguen al pie del cañón donde otros han cerrado ya por la zona. Ahí va mi promesa de acudir próximamente.

En Avenida de la Buhaira, 14
Tlf: 955 715 744
Más info: http://www.eltenedor.es/restaurante/zarandaja/15656#onglet-restaurant

Revuelto de morcilla
Ravioli de cola de toro



miércoles, 23 de octubre de 2013

La Jarana: Donde lo auténtico cobra sentido

Situado en una de las vías de acceso a la ciudad, en la Avenida Kansas City se encuentra Restaurante La Jarana, un templo de la buena cocina, andaluza y de mercado en la que prevalecen materias primas y productos excelentes, de primera calidad, con un remate innovador y moderno. No es de extrañar que este establecimiento logre tan buenas impresiones y opiniones de parte de los clientes, las cosas que destaco en un primer examen a simple vista son una amplia terraza con bastante zona de aparcamiento, lugar tranquilo y relajado gracias a su enclave, acogedor y muy recomendable tanto para familias como para parejas. El buen gusto que han tenido para el diseño y mobiliario también es reseñable, se nota que ha habido mimo, dedicación y una preparación previa para dar las pinceladas que hacían falta para crear buen atmósfera.
A algunos les parecerá lejano (según quien lo mire) puesto que está retirado del centro pero no hay que olvidar que el restaurante lleva ya unos cuantos años de apertura y está consagrado dentro de Sevilla, merece la pena acudir aunque sea de menú, realmente es algo que no pueden perderse.
Entramos más exhaustivamente con su proceder culinario; el almuerzo que tuve fue de notable para arriba, cierto que fui con oferta y tampoco es la única vez que lo hago, pero eso no resta en nada su calidad y resultado. En su carta encontramos una serie de sugerencias y entrantes bastante llamativa, que cambian relativamente todas las semanas, eso hace que cada visita al restaurante tenga una visión distinta y renovada.
En el menú para dos que probamos de primero y para compartir había Paté de pato con confitura de frutas, verdaderamente delicioso, con una textura que con la regañá (también usada en Barajas20) que lo acompañaba lo hacía envolvente en el paladar. De segundos, nos dejaron Mero a la bilbaína y Solomillo de novillo con salsa de paté, entre el atún y el mero decidimos probar el segundo, y la verdad la elección no pudo ser más acertada, aunque el acompañamiento era pobre, su carne blanca jamás la vi antes igual además de estar tan jugosa que se nos deshacía en la boca. Del solomillo decir que el contraste con el paté mejoraba más el sabor, la carne en su punto y el acompañamiento al igual que en el mero, sin mucha sustancia. Por último el postre fue una pequeña muestra de su carta, en nuestro caso, Tarta de chocolate y galleta y Peras al vino tinto, mejor la tarta que estaba dulce pero no empalagosa, eso sí de la comida no quedó ni rastro, los platos se los levaron todos vacíos.
La Jarana también es un establecimiento fetiche para los enamorados del vino, en su amplia bodega se encuentra un magnífico catálogo de las mejores denominaciones del país, y como no podía ser de otra forma atendido por un sumiller conocedor de la materia. La atención a la clientela es otro de los puntos a destacar del restaurante, siempre correcta y alerta ante cualquier necesidad.
En cuanto a precio, por lo que se puede ver en la carta, no difiere de los restaurantes de precio medio de Sevilla, más bien diría que por la calidad de los platos está más que ajustado. Lógicamente si se pide vino se pagará más, pero para los buscadores como yo es un local al que se debe ir: serio, acogedor y con una comida que logra atraer tu atención y no olvidarte de ella jamás.

En Avenida Kansas City, 92
Tlf: 954 257 399
Sitio web: http://www.lajaranarestaurante.com/

Paté de pato con confitura de frutas
Solomillo de novillo con salsa de paté
Mero a la bilbaína



Tarta de chocolate y galletas y
Peras al vino tinto